La metamorfosis es una de las grandes obras de la literatura clásica. Hoy, os traemos un pequeño acercamiento al papel de la familia del protagonista de la novela. Esperamos que os guste 😉

Kafka fue uno de los iniciadores del existencialismo, cosa que hace su filosofía muy similar a la de Kierkegaard. Su técnica literaria, mezcla de surrealismo y expresionismo, se muestra en un estilo irónico, lúcido y pesimista. Todos estos elementos se reflejan en su obra más conocida, La metamorfosis.
Gregorio Samsa pertenece a una familia de clase media formada por él, sus padres y Grete, su hermana menor. Hasta el momento de su transformación, él se encarga de mantenerla trabajando como viajante de comercio. 
Al despertarse convertido en insecto, Gregorio, que aún no es totalmente consciente de lo que le ha pasado, se preocupa por cómo sobrevivirá su familia si él no puede ir al trabajo. En ese momento, surge en él un conflicto interno: la culpabilidad por lo que le ha pasado y su sentido del deber, que le hace ocuparse de la manutención de su familia, contra su nueva perspectiva de insecto, que impide que se le siga utilizando. Es decir, hay dos fuerzas en él: una le obliga a salir de su cuarto y seguir con su vida; la otra, se lo impide. En ningún momento de la obra se cuestiona su transformación, sino que se resigna, se limita a aceptarla. No hay vuelta atrás, está condenado, y su delito no es otro que el de existir.
Fuera de la habitación, está su familia, preguntándole por qué no ha salido, si tenía que irse de viaje. Cuando por fin sale de la habitación, las reacciones de los tres miembros restantes de la familia varían. Su madre, a pesar del horror que siente, trata de acercarse a él, pero finalmente se desmaya. Cuando vuelve en sí, grita suplicando que alguien le diga que todo es un sueño. El padre lo amenaza con el puño para que regrese a su cuarto, donde nadie pueda verlo. Grete, su hermana, logra poco a poco vencer el asco que siente hacia el insecto y es quien lo alimenta y le limpia la habitación. Gregorio se esconde para que ella no lo vea y, de esta forma, no sufra. La decepción que su metamorfosis provoca en la familia lo avergüenza enormemente, le hace sentirse culpable. Es esta vergüenza existencial la que anula su voluntad, haciendo que a partir de ese momento, sea la familia quien decida por él. Pasa de ser quien mantiene a su familia a un ser inútil al que han de mantener.
A causa de la transformación de Gregorio, la familia debe buscar medios para mantenerse, así que el padre y la hermana se ponen a trabajar. Esto provoca, de alguna forma, una metamorfosis, especialmente en el padre, quien empieza a mostrarse más jovial y enérgico. 
Un día, Grete y la madre deciden quitar los muebles del cuarto de Gregorio para que pueda moverse con más comodidad pero, al ver que iban a retirar un cuadro que le gustaba mucho, él decide ponerse encima para impedirlo, asustando así a su madre, quien se desmaya, y provocando el enfado de su hermana. La pérdida de los muebles supone la pérdida definitiva de su propia humanidad, y sólo le resta asumir la propia muerte. Cuando llega el padre, empieza a arrojarle manzanas a Gregorio, una de las cuales se queda incrustada en su cuerpo hasta pudrirse. 
Poco a poco, la familia va olvidando a Gregorio, nadie lo cuida y progresivamente dejan de verlo como parte de ellos para verlo solamente como un insecto. Cuando tratan de alquilar una habitación y los tres inquilinos lo ven, Grete propone deshacerse de él, cosa con la que sus padres están de acuerdo. Finalmente, Gregorio es encontrado muerto por la sirvienta. Es aquí donde se muestra el lado más existencialista del autor: la muerte física no se corresponde con la muerte moral. El protagonista llevaba tiempo muerto en vida, con lo cual la muerte de su cuerpo supone la “muerte de la muerte”, el fin de la enfermedad mortal, como decía Kierkegaard.
La muerte de Gregorio representa un gran alivio para su familia. Sin embargo, al final de la obra renace, en la esperanza de la hermana, el germen existencial con la introducción de una nueva presa en la trampa de la existencia: Grete.

¿Qué os ha parecido este pequeño esbozo de la familia Samsa? Como siempre, esperamos vuestros comentarios y opiniones en el blog. La metamorfosis es una obra corta, pero de gran profundidad, así que os animamos a que os acerquéis a ella leyendo La metamorfosis, el manga 😉

2 Comentarios

  1. Hola. Es un gusto el ver estos mangas y solo me preguntaba donde los puedo conseguir. Vi algunos en mi trabajo (librerías gandhi) pero solo vi dos.
    ¿ya tienen el de un mundo feliz, julieta, los crímenes del amor o el anticristo?
    Gracias por todo.
    Att: Tlacaelel

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