Friedrich Nietzsche, hijo de un pastor protestante, fue profesor adjunto de filología clásica en la Universidad de Basilea a la edad de 24 años. Las figuras dominantes en esta época de su vida eran Schopenhauer, a cuyo pensamiento se había dedicado intensamente desde 1865, y Wagner, de cuya música esperaba una reforma universal de la cultura. En 1879 renunció a su puesto docente por problemas de salud y se movió por Italia, Francia y Suiza. En 1882 conoció a Lou-Andreas Salomé. Después de una dolorosa ruptura con ella, se retiró a la soledad y durante esta crisis surgió el poema filosófico Así habló Zaratustra. A principios de enero de 1889 fue ingresado en la clínica de enfermedades nerviosas de Basilea y una semana más tarde en el manicomio de Jena. En una creciente demencia, Nietzsche pasó los últimos años de su vida, primero bajo el cuidado de su madre y desde 1897 con su hermana Elisabeth Förster-Nietzsche en Weimar.
Así habló Zaratustra es una obra fundamental de la filosofía occidental. El superhombre, la voluntad de poder y el eterno retorno son los pensamientos más importantes del escrito. Después de la muerte de Dios, para Zaratustra sólo son posibles dos evoluciones: el superhombre anunciado por Nietzsche o el ‘último hombre’, mediocre e incapaz de crear. Esta obra ha sido el punto central de la amplia recepción de Nietzsche a principios de siglo XX.
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