Los ángeles se equivocan

Las tramas de
Una trama de "Errar es de ángeles" ocurre hoy, la investigación sobre un fracaso de la CIA al intentar manipular a una secta islamista; las otras dos son a finales del siglo III y a principios del siglo VII.

Resulta difícil explicar de qué va mi nueva novela, Errar es de ángeles, sin destripar algunos de sus elementos más originales, pues quizá su principal característica es el papel que en ella tiene la sorpresa. Hay una escena de una vieja película sobre la vida de Van Gogh, El loco del pelo rojo, en la que el pintor impresionista Georges Seuret, que en ese momento está pintando su archifamosa Tarde de domingo, le dice al joven Vincent: “Yo no mezclo mis colores sobre el lienzo, los mezclo en el ojo del espectador”.

Por Jesús Zamora Bonilla, profesor de Filosofía e Historia de la Ciencia

Jesús Zamora Bonilla es profesor de Filosofía e Historia de la Ciencia de la UNED.
Jesús Zamora Bonilla es profesor de Filosofía e Historia de la Ciencia en la UNED.

Esto no solo es verdad en las artes visuales, sino también en la literatura: los escritores nos limitamos a rellenar páginas y más páginas de libros con una letra detrás de otra, pero la obra propiamente dicha, la novela en este caso, solo existe en realidad en la mente de los lectores. Por supuesto, también existe en la mente del autor, pero cada vez que alguien lee una novela, o la relee, se vuelve a crear una obra diferente a las que han existido en las mentes de otras personas o en otras ocasiones. Esto no tiene nada de misterioso: la recreación que hace cada lector, cada lectora, a partir de la información que recibe del texto está elaborada, mezclada, fecundada, con toda la otra información que hay en su mente, sus lecturas previas, las películas que ha visto, las personas y paisajes que ha conocido, los sucesos que ha presenciado, sus fabulaciones, sus miedos… El texto presentado por el autor es solo un elemento (sustancial, claro está) en esa interminable lista de ingredientes. Por eso la obra que recreamos al releer una novela no es nunca la misma que surgió cuando la leímos por primera vez, ni la que emerge en la mente de un lector es la misma que la de otro: toda lectura o relectura siempre es un remake.

Cada vez que alguien lee o relee una novela se vuelve a crear una obra diferente a las que han existido en las mentes de otras personas o en otras ocasiones

Por esta razón, en una novela, y más en una “de misterio”, el orden en el que el autor va dosificando la información que reciben los lectores es fundamental. Si la estructura de la novela es la que se conoce como de “tramas mezcladas”, esto es, por supuesto, mucho más importante aún, pues la parte de la obra relacionada con cada una de las tramas va siendo (re)creada en las mentes lectoras con información recibida ya en las tramas anteriores. Teniendo en cuenta esto, con Errar es de ángeles me propuse llevar a cabo un auténtico tour de force: ¿y si dejamos al lector libertad de elegir el orden en el que va leyendo las tres historias? En la versión “del autor” (o sea, la que está publicada), los capítulos de cada una de las tres van alternándose unos con otros con regularidad, pero también resulta posible leer cada una de las tramas como si fuera una novela independiente, de unas doscientas y pico páginas cada una (con lo que la novela consiste, en el fondo, en una trilogía)… o mezclar las tramas en un orden diferente al que yo he seguido al escribirlas. Por eso se ofrece, al comienzo de la obra, una “Guía de lectura” con enlaces a cada uno de los capítulos y con algunas otras sugerencias sobre el orden en el que puede ser leída la obra.

La novela está salteada por varias sorpresas descomunales y por otras un poco menores, además, por supuesto, del más o menos sorprendente final de cada una de las tres historias (bueno, en realidad tampoco está muy claro que sean solo tres); pero cada una de estas sorpresas desempeña un papel diferente en la (re)creación final de la obra, dependiendo del orden en que la lectora o el lector hayan elegido abordar la novela. Dicho todo esto, también hay que decir que la lectura de Errar es de ángeles avanza con la misma fluidez que la de cualquier típica novela de aventura y misterio, y seguir sus tramas requiere tan poco esfuerzo intelectual como estar siguiendo a la vez unas cuantas series de televisión.

Con Errar es de ángeles me propuse llevar a cabo un auténtico tour de force: ¿y si dejamos al lector libertad de elegir el orden en el que va leyendo las tres historias?

"Errar es de ángeles", de Jesús Zamora Bonilla, fue finalista del premio La novela ha sido finalista en la edición de 2018 del premio Fernando Lara de novela.
“Errar es de ángeles”, de Jesús Zamora Bonilla, fue finalista del premio La novela ha sido finalista en la edición de 2018 del premio Fernando Lara de novela.

Como en mi novela anterior, Regalo de Reyes, las tramas que componen Errar es de ángeles están muy separadas en el tiempo: una de ellas ocurre en la actualidad, la investigación sobre un fracaso de la CIA al intentar manipular desde dentro a una extraña secta islamista; las otras dos nos llevan a la antigua Híspalis, pero a su vez con más de tres siglos de diferencia: el martirio de las santas Justa y Rufina (a finales del siglo III) y la época de San Isidoro, en pleno reino visigodo (principios del siglo VII). Y también como en Regalo de Reyes, el argumento está basado en mi persistente afición a la crítica del pensamiento religioso: si en aquella novela se trataba de hacer una parodia sobre el mito de los Reyes Magos, en la nueva les toca el turno a las andanzas de los santos y de los ángeles. En concreto, se me encendió la chispa con una frase de una de las epístolas de San Pablo, que he colocado entre las citas con las que empieza la novela, y que, para mi enorme satisfacción, encontré también reproducida en las Etimologías de San Isidoro (la gran enciclopedia medieval): “Incluso si un ángel del cielo os enseña un evangelio distinto del que os he enseñado yo, sea anatema”, dice el Apóstol en su Carta a los Gálatas. Dicho al modo de los hermanos Marx, es como si San Pablo estuviese diciéndoles a sus seguidores: “¿A quién vais a creer la verdad revelada por Dios, a un ángel del cielo que se os aparezca con toda su gloria, o a mí?”. En fin, me dije yo, si ni siquiera San Pablo pensaba que podíamos fiarnos de los ángeles (o de lo que los cristianos fuesen a comprender al recibir directamente una revelación celestial), ¿cómo espera que vayamos a creer en las revelaciones anteriores, incluida la suya? ¿O quizá es que San Pablo estaba profetizando, allá por el siglo I, el futuro advenimiento del Islam y la supuesta revelación del Corán a Mahoma por obra del arcángel Gabriel, quinientos y pico años más tarde, y quería advertir a los cristianos contra esa nueva religión?

Pues bien, de todo eso va Errar es de ángeles. La novela ha sido finalista en la edición de 2018 del Premio Fernando Lara de Novela, pero la editorial Planeta, organizadora del premio, ha preferido no publicarla. Antes de lanzarme a la búsqueda de algún otro editor (cosa que no descarto) he preferido explorar la posibilidad que brindan las nuevas tecnologías de ofrecerla directamente a los lectores y lectoras a través de la plataforma Amazon, donde puede conseguirse en este enlace. Os estaré muy agradecido si decidís leerla y, en caso de que os haya gustado, si contribuís a difundirla mediante el infalible “boca a boca”.

Sobre el autor

Jesús Zamora Bonilla (Madrid, 1963) es profesor de Filosofía e Historia de la Ciencia en la UNED, y actualmente decano de la Facultad de Filosofía, donde también dirige el Programa Modular Periodismo y comunicación científica y el curso de Enseñanza Abierta Introducción al ateísmo. Fue profesor de bachillerato entre 1988 y 2002. Además de numerosos artículos de investigación y de las novelas mencionadas en la reseña, ha publicado varios libros de filosofía, el más reciente de los cuales es Sacando consecuencias: una filosofía para el siglo XXI (Tecnos), en donde se mezclan el pensamiento, la narrativa y hasta la poesía.

DEJA TU COMENTARIO

Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre