Lluís Duch: seguir hablando

El antropólogo y doctor en Teología Lluís Duch (Barcelona 1936-2018) rodeado de varios de los libros que escribió publicados por Herder.
El antropólogo y doctor en Teología Lluís Duch (Barcelona 1936-2018) rodeado de varios de los libros que escribió publicados por Herder.

Lluís Duch, antropólogo, doctor en Teología por la Universidad de Tübingen (Alemania) y monje benedictino, falleció el pasado 10 de noviembre a los 82 años. Deja más de 50 libros y cientos de artículos. La editorial Herder publicará en breve el que será su último libro: Vida cotidiana y velocidad.

Por Anna Pagès, doctora en Ciencias de la Educación

"Un extraño en nuestra casa", de Lluís Duch, publicado por Herder.
“Un extraño en nuestra casa”, de Lluís Duch, publicado por Herder.

Una de las obras más relevantes de la producción intelectual del antropólogo Lluís Duch, Un extraño en nuestra casa, publicada por Herder Editorial en el año 2006, está dedicada a la memoria de sus padres. La memoria, en el sentido de lo heredado incorporado a las condiciones del presente, constituye el eje vertebrador de este original trabajo. El exhaustivo recorrido (de más de cuatrocientas páginas) del libro parte de una idea básica: en la actualidad, la desarticulación lingüística está afectando no solo la realidad del mundo tal y como lo conocemos (especialmente el mundo social), sino también el “más allá” (incluido Dios) en calidad de concreción narrativa. Sin embargo, este rasgo del presente, definido con el neologismo “desempalabramiento” no impide que sigamos hablando:

“En medio de la barahúnda, la cacofonía, el “exilio de la Palabra” (Valverde) y la pérdida de los puntos de referencia tradicionales, el ser humano continúa hablando e imaginando mundos alternativos, no puede dejar de ser un ser gramatical, un “mono gramático” (Paz) que, casi sin proponérselo, en las situaciones más insospechadas e imprevisibles, se plantea las “cuestiones fundacionales” (Dios, por qué la vida, la muerte, el mal, el amor, la beligerancia, etcétera); cuestiones que, lo quiera o no, asedian, a menudo trágicamente, desde el nacimiento hasta la muerte.” (p. 31)

En la actualidad, la desarticulación lingüística está afectando no solo la realidad del mundo tal y como lo conocemos (especialmente el mundo social), sino también el “más allá” (incluido Dios)

Dios como cuestión fundacional es un problema actual, que afecta al Dios conocido, mal o bien transmitido por la tradición de padres y abuelos. Dios ha sido hablado desde el pasado. Según Duch, este Dios familiar, heredado, se ha convertido hoy, parafraseando a Hünermann, en un “extraño en nuestra casa”. No obstante, la pérdida de las palabras clásicas para hablar sobre Dios no impide poder encontrar otras. El abordaje que Duch hace en este texto de referencia, a mi parecer una de las claves para entender su obra entera, defiende justamente una idea de Dios “que sigue hablando” y “sobre el que hablar” sin poder ser completamente desvelado. Memoria, transmisión, testimonio, palabras: he aquí los pilares de su aproximación a la crisis actual. En este contexto, la figura del maestro y el amigo son imprescindibles. Ambos acompañan la experiencia vital con sumo respeto y prudencia, trascendiendo la superficialidad, la mediocridad e incluso la miseria mental: he aquí el fundamento desde donde poder “seguir hablando”, dando vida a nuevas palabras con otros que intenten, aunque de forma siempre incompleta, articular tanto el mundo inmanente como el trascendente :

“No puedo olvidar a mis maestros que, de tantas maneras, me han mostrado su amistad a lo largo de los años. Sobre todo, estoy agradecido a las personas que, a pesar del tiempo otoñal o, tal vez, invernal en el que nos encontramos, con su propia vida, éticamente por lo tanto, han mostrado de tantas y tantas maneras que Dios no es un nombre más o menos desacreditado, sino el Viviente por antonomasia, fuente, a la vez, de inquietud y de alegría, de zozobra y de esperanza, de interrogantes angustiosos y de confianza inasequible al desaliento.” (p. 34)

No satisfecho con la crisis o la desesperanza, Lluís Duch planteó seriamente una opción antropológica que permitiera, a pesar de todo, mantener la conversación.

Ahora llegó el momento de volver a su obra: para seguir hablando.

Sobre la autora

Anna Pagès es licenciada en Ciencias de la Educación y doctorada con una tesis de Filosofía de la Educación. Vinculada desde sus inicios a la Universidad Ramon Llull, ha enseñado Filosofía de la Educación en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación-Blanquerna desde su creación en el año 1991 hasta la actualidad. Autora de los libros Al filo del pasado, Sobre el olvido y Cenar con Diotima, publicados por Herder.

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