En Emilio, Rousseau planteaba un
sistema educativo que sirviese para formar lo que él consideraba un
ciudadano ejemplar, un hombre natural que pudiese desenvolverse
correctamente en la sociedad corrupta de aquel momento. 
Han pasado varios siglos desde la publicación de este tratado filosófico sobre la educación y, sin embargo, nos encontramos en un momento en que el sistema educativo está de capa caída más que nunca… No nos vendría nada mal un Rousseau que viniese a poner las cosas en su sitio, ¿verdad? 😉 Analicemos un poco lo que planteaba el filósofo francés y comparemos sus ideas con nuestra situación actual…

 Rousseau creía que los niños, antes de empezar a adquirir conocimientos, debían aprender a controlar su cuerpo y a gobernar los sentidos, con lo cual su maestro tenía que preocuparse únicamente de que el niño corriese, gritase, saltase… y, en definitiva, se comportase como el Niño que era, y la naturaleza ya haría el resto. 
En nuestro sistema educativo, los niños empiezan a estudiar a los seis años  y, en muchas ocasiones, al terminar la jornada escolar, vuelven a casa cargados de deberes, tareas y con mucho que estudiar, lo cual les ocupa gran parte de su tiempo de ocio.

>>Quizá habría que dejar que nuestros niños fuesen un poco más niños y a lo mejor así, tendríamos en nuestra sociedad adultos más felices.<<

La figura del mentor era de gran importancia no sólo para Rousseau, sino que, en general, el papel de
los maestros gozaba de una gran consideración hasta hace relativamente poco. Por desgracia, en nuestros días, no es extraño oír noticias de cómo un grupo de alumnos ha agredido a un profesor, o incluso agresiones de los propios padres de los alumnos… Todo ello está acabando a pasos agigantados con la autoridad de la figura del maestro, que al fin y al cabo es muy importante en la educación de los niños, y debería ser más respetada (ojo, que con esto tampoco queremos decir que los maestros recuperen la costumbre de pegar con la regla, eh? 😉 ).

Otro tema interesante que toca Rousseau es el de la religión. Él defiende que los niños no necesitan saber nada de Dios para salvar sus almas y que, si se les habla de Dios demasiado pronto, esto puede llegar a confundirlos. Es el propio alumno, en este caso Emilio quien, cuando tenga la capacidad suficiente para razonar, escogerá en qué cree y en que no. Sin embargo, en un estado laico como es España, hay muchas escuelas donde es obligatorio cursar Religión. Eso sí, la Filosofía en segundo de Bachillerato la quieren retirar, vaya a ser que los alumnos aprendan a pensar por sí mismos… 😉

En definitiva, son muchas las cuestiones que nos plantea Rousseau acerca de un tema tan importante como es la educación. Sólo aquellas personas con los conocimientos adecuados podrán ver las injusticias y despropósitos que se cometen en una sociedad como la nuestra (y, seamos sinceros, y hay demasiados ¿no os parece?).

Os animamos a leer Emilio, y a descubrir el pensamiento de Rousseau tras esta adaptación al manga … 🙂 Esperamos que compartáis vuestras impresiones con nosotros!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here