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nte la polémica ocasionada por el libro “The Benedict Option” escrito por Ray Oliver Dreher, se nos plantea una duda: ¿existe un paralelismo entre nuestra actual y presunta sociedad poscristiana en un incipiente proceso de secularización  y los siglos oscuros que sucedieron a la época romana y a los que se tuvo que enfrentar el cristianismo?

La versión que ofrece el texto “The Benedict Option” es la necesidad de aprender la “regla benedictina” y aplicarla al tiempo actual para luchar contra una sociedad apocalíptica y al estado de secularización que la envuelve. Sin embargo, si nos hacemos eco del dogma de San Agustín, en su oposición a la herejía donatista; vemos que la opción expresada por Dreher tiene un riesgo implícito: el de aislarse como pequeños grupos abanderados de la “Iglesia verdadera”, destruyendo la comunión de manera arrogante y dando poco pie a un verdadero diálogo entre quienes tengan un trasfondo cultural y religioso diferente.

Dreher promueve una nueva evangelización basada en el culto litúrgico y el ascetismo, frente a una iglesia actual formada por personas creyentes y otras menos fervientes. Para él, todo vale para luchar contra la secularización, contrariamente a lo que defiende el papa Francisco: misericordia, diálogo, bondad y comprensión entre los pueblos desde un discurso humilde y conciliador. 

Por Andreas Gonçalves Lind S.I.

Recientemente se ha publicado en Estados Unidos un libro titulado The Benedict Option que ha suscitado un gran debate. En él se hace referencia a san Benito de Nursia y se tiene la intención de ilustrar una estrategia para los cristianos en un tiempo «poscristiano». El artículo interviene en el debate y, en particular, señala cómo esta «opción» implica el peligro de una concentración exclusiva en la rigidez moral, en la pureza doctrinal y en la reconstitución de una sociedad paralela más que en la construcción de la unidad y de la comunión en el seno de la Iglesia y con todos los hombres de buena voluntad. El autor colabora con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Namur (Bélgica).