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ste artículo nos muestra el escenario actual de la inmigración africana y cómo las políticas antimigratorias de la extrema derecha, sitúan a la población ante la tesitura de migrar hacia los países europeos o quedarse en su “continente de esperanza”.

La dificultad por conseguir los permisos de residencia por procedimientos legales, y la tendencia a limitar la inmigración debido al miedo creciente causado por el terrorismo, chocan con la globalización imparable a otros niveles.

Sin embargo, el concepto de casa para la inmigración africana es algo más que un espacio físico donde vivir, está asociado con la tierra ancestral, donde se nace y donde nacieron los antepasados. Es detener las migraciones y trabajar para que la “casa africana”, sea próspera en un futuro no muy lejano.

Por Wilfred Sumani S.I.

Las noticias de los migrantes africanos que pierden la vida de camino hacia Europa están ya a la orden del día. Entre tanto, están cobrando fuerza duras políticas antimigratorias basadas en un extendido sentimiento de miedo y de rechazo. Reflexionando acerca del ambivalente concepto de «casa» es posible, en primer lugar, criticar los presupuestos a partir de los cuales las comunidades discriminan a los inmigrantes y, en segundo lugar, a valorar la sostenibilidad de las migraciones en la era de los movimientos políticos que las contrarrestan y las posibles alternativas. ¿Será este, para los africanos, el momento propicio para sembrar y que así África vuelva a ser la «casa» de sus hijos? El autor es profesor de Liturgia en el Hekima College de Zimbabue.