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l papa Francisco nos recuerda la importancia del diálogo para comprender las convicciones de otras creencias. Pero hace hincapié también en la importancia que tiene el amor agápē para no ceder a influencias externas, ni a fundamentalismos que hagan quebrar el lógos cristiano.

Para dar clarividencia a este tema, surgen tres principios: La “jerarquía de las verdades” citada por el papa en el nº 36 de Evangelii gaudium nos ayuda a ver lo mucho que podemos aprender unos de otros. La “evolución de la doctrina” ayuda a comprender cómo actúa la tradición frente a sucesos históricos nuevos. Y el principio también expuesto en la exhortación apostólica evangelii gaudium de “fe viviente” mediante el cual la doctrina cristiana es un sistema vivo, lleno de interrogantes.

Así, a través del discernimiento para comprender las diferentes formas de pensar, del diálogo respetuoso y del amor agápē podremos solventar diversas controversias entre los cristianos, heredadas del pasado, y lograr finalmente la unidad.

Por Paolo Gamberini S.I.

Estar arraigado en las propias tradiciones y abierto a los demás son los dos aspectos constitutivos de la fe cristiana. El autor muestra cómo el lógos de la fe cristiana, que no es una doctrina monolítica, puede entenderse como un «proceso de discernimiento» en el mundo y en la historia de las culturas humanas. Esta forma diferente de comprender la fe cristiana no es un compromiso o un modo condescendiente para evitar el rigor intelectual, sino una cualidad especulativa.
Así, el lógos cristiano redescubre la «catolicidad» y la inclusividad del et-et, en lugar del aut-aut. El diálogo judío-cristiano muestra justamente que el lógos de la fe cristiana, cuando llega a definir la doctrina de la fe «con los otros», revisa las propias concepciones doctrinales. El autor es profesor en la San Francisco University (Estados Unidos).

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